jueves, 29 de abril de 2010

Entre libros

Me pasaron estas vacaciones un libro con una especial recomendación. Tras su lectura me zambullí en la búsqueda de información acerca de su autor y las circunstancias que rodean a la obra. Os dejo con Eduardo Lago y su Llámame Brooklyn.

EDUARDO LAGO

Vida y obra

Nace en Madrid (1954). Tras pasar la mayor parte de su vida en esta ciudad se traslada con carácter definitivo a Nueva York donde vive desde hace casi 25 años. Para él “no hay patria sin idioma”. Asegura que cuando llegó a NY fue muy bien acogido, pero que ha echado de menos “la proximidad al castellano, pues se hace difícil escribir una novela alejado de tu propia lengua”. Al recibir el premio ha recordado la experiencia del poeta polaco Milos, exiliado en EEUU y que nunca quiso escribir en inglés porque “la lengua era la única patria que le quedaba”.
Colaborador de diversos medios periodísticos españoles, en 2001 obtuvo el Premio de Crítica Literaria Bartolomé March por un estudio sobre las traducciones al español de Ulises, de James Joyce. Doctor en literatura por la Universidad de la Ciudad de Nueva York, Eduardo Lago es profesor en la prestigiosa universidad Sarah Lawrence College. Llámame Brooklyn es su primera novela.

El autor ha señalado la dificultad que le supuso la estructura del libro, pues está concebido como “una constelación de historias que convergen: una historia de amor, amistad y soledad, así como un canto al misterio y el poder de la palabra escrita”.


Datos bibliográficos y argumentales

Editado por Ediciones Destino en la colección Áncora y Delfín en el volumen 1050 (397 páginas)
Publicado en Barcelona en febrero de 2006.
Ha conseguido la 62ª edición del Premio Nadal, dotado con 18.000 euros.

Es la historia de un periodista de NY, Néstor, que recibe la noticia de que su amigo Gal Ackerman, 25 años mayor que él, ha muerto. Esto le obliga a cumplir un pacto tácito: rescatar de entre centenares de cuadernos abandonados por su amigo en un moter de Brooklyn una novela a medio terminar y entregarla a una única lectora, la rusa Nadia Orlov, de quien hace años nadie sabe nada.


Comentario

Lago comenta que esta obra no tiene nada de autobiografía, aunque se nutre de su situación vital: “Como escritor estoy en el punto de convergencia entre la literatura castellana y la norteamericana, la tradición realista española y la experimentalista estadounidense”. Nació “poco a poco, casi como una revelación”, partiendo de un lugar, un bar más o menos recreado, y unos personajes, salidos de las centenares de anotaciones que comenzó a tomar a su llegada a NY.

Según Lago, la novela ganadora es como "una constelación de historias que se cruzan, una historia de amor, amistad y soledad, un canto al misterio y el poder de la palabra escrita".
Sobre el salto a la narrativa, el ganador del Nadal vio que tenía "un mundo dentro de mí al que tenía que dar forma y para ello dediqué los últimos cinco años a escribirla". En ese tiempo, la novela, ha dicho, se convirtió en "una obsesión y ocupó toda mi vida".
Frente a la inexperiencia, como apasionado de la enseñanza, Lago se entregó a un autoaprendizaje de la escritura de la novela y de los problemas técnicos que implica. 'Llámame Brooklyn' llevó a su autor a "muchos lugares en el tiempo y el espacio, entre ellos la Guerra Civil española, esa herida profunda que tenemos todos".

El escritor ha asegurado que "como la literatura se alimenta de obsesiones, aún no he tenido tiempo para pensar cuál será el próximo paso, pero soy consciente de que he escrito esta novela alejado de mi lengua y mi cultura".

El azar, ha añadido, le llevó a Nueva York, y allí ha permanecido, pues posteriormente tuvo oportunidad de hacer un doctorado en la Universidad de Nueva York y, poco después, le ofrecieron trabajo de profesor de literatura en uno de los "college" más prestigiosos, el Sarah Lawrence, pero "echo de menos España y sobre todo, la lengua, y siento una profunda necesidad de volver al mundo hispánico.

No hay comentarios:

Publicar un comentario